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Foto: colourbox.com

Información útil sobre alergia a los animales (dyreallergi)

Dato publisert: 20/04/2007 Sist oppdatert: 03/07/2007nb

¿Qué es la alergia a los animales?

La gran mayoría de los animales con pelaje, o sea, los animales domésticos comunes, pueden provocar reacciones alérgicas. No sólo se reacciona a los pelos del pelaje, sino también a los alérgenos (proteínas) de la orina y de las secreciones glandulares (sebo y saliva). Estas son pequeñas partículas que flotan en el aire y se unen al polvo del ambiente y pueden provocar reacciones alérgicas al inhalarlos. El polvo proveniente del caballo, perro y gato contienen entre 10 y  20 diferentes agentes alérgenos.

¿Quién puede adquirir alergia a los animales?

Hay factores hereditarios que pueden contribuir con la predisposición de la alergia a los animales. Si existe una tendencia alérgica en la familia, habrá un riesgo suplementario en el desarrollo de la alergia, en caso de recibir un nuevo animal de compañía en la casa. Por ejemplo si la madre o el padre tienen alergia a los gatos, el riesgo de que el niño desarrolle alergia a los animales de pelaje, es más elevado. En caso de que ambos padres sean alérgicos y tengan el mismo tipo de alergia, el riesgo de desarrollo de alergia en el niño será del 80 %.

El riesgo de desarrollo de alergia a los animales es más elevado en niños. En los asmáticos la alergia a los animales es habitual y además tienen alergia a los ácaros. Si no han aparecido signos de alergia en los niños antes de sus 12-14 años, es poco probable que haya una tendencia al desarrollo de alergia a los animales. No obstante, también puede aparecer esta alergia en la adultez.

Puede resultar difícil prever a qué animales una persona pueda reaccionar. En primer lugar, para desarrollar una alergia hay que tener contacto con un determinado alérgeno, y puede tardar mucho, antes que broten síntomas de alergia. Recientemente se creía que una alergia se desarrollaba normalmente en los alérgenos de presencia y contacto acostumbrado, como los que hay en el hogar: cuanta más cantidad de un alérgeno animal definido, tanto más riesgo de desarrollar la alergia. Sin embargo, se ha demostrado en investigaciones científicas recientes, que la exposición precoz a alérgenos, puede fomentar el desarrollo tardío de alergias. De momento, no se sabe mucho del asunto.

Sensibilidad versus padecimiento alérgico

Se diferencia entre la llamada sensibilización y el padecimiento alérgico manifiesto. Sensibilización quiere decir que una persona ha desarrollado sensibilidad a un alérgeno. En la prueba de detección alérgica, esto aparecerá como una reacción positiva al alérgeno. No obstante, puede que sea tan insignificante esta sensibilidad que no broten síntomas al contacto con el alérgeno. Evidentemente no hay ningún padecimiento alérgico notorio. Se piensa por ejemplo que un 10 hasta 15 % de la población tienen sensibilidad al gato. Sin embargo, no aparecen síntomas alérgicos en muchas personas.

¿Qué animales pueden provocar alergia?

Como se ha dicho, la mayoría de los animales domésticos (y de compañía) pueden provocar alergia, incluso cerdos enanos, ratones sin pelo, chinchillas y caniches chinos de pelo corto. Animales muy pequeños como ácaros, larvas de mosquito y cucarachas también pueden ocasionar alergias.

Los alérgenos más agresivos los tiene el caballo y el gato. El caballo es de gran tamaño y produce alérgenos en cantidades más importantes que los animales de pequeña talla. El gato tiene un gran radio de movimiento (en su territorio/coto) y diseminará alérgenos por todas partes. Los perros, los que más cerca viven de los humanos, son los que provocan alergia más frecuente. Las diferentes razas de perros producen cantidades desiguales de alérgenos, pero eso sí: todas las razas – pequeñas y grandes – producen alérgenos.

Los únicos animales de compañía que no provocan alergias son los pescados de acuario y los reptiles, por ejemplo la tortuga. En Noruega está prohibida la importación de reptiles, pero el Servicio Nacional de Control de Alimentos y Animales (“Mattilsynet”) autoriza la importación y el mantenimiento de ciertas especies de tortuga si se solicita por razón de alergia. Aún hay prohibición de venta de tortugas en las tiendas zoológicas noruegas. Se han introducido otros tipos de animales de compañía por sus características de baja provocación alérgica, por ejemplo el milpiés tropical, pero es difícil recomendar utilizarlos como animales de compañía, porque pueden provocar malestares de la piel y en los ojos, además pueden tener parásitos indeseables.

Diagnosis

Para detectar si una persona tiene alergia contra un animal determinado, se procede a un análisis de sangre o a una prueba por inoculación cutánea (prikktest). Si ya tiene la alergia a esta especie de animales, saldrá positivo el resultado. No se puede comprobar de antemano si un niño tolerará un animal determinado. Un resultado negativo a la inoculación cutánea, no puede prever posibles reacciones en el futuro.

Síntomas y tratamiento

Las reacciones más habituales son: nariz congestionada y goteando, ojos con picazón y lagrimeando, así como asma. Otros pueden tener eczema y urticaria. Se consta que la exposición a los alérgenos de gato es un destacado riesgo de asma agudo y súbito.

El tratamiento más importante y eficaz para un alérgico a los animales es evitar las mascotas que le produzcan alergia.. Prevenir la alergia a los animales con fármacos como aerosol nasal a base de cortisona y/o antihistamínicos, ya sea en comprimidos, en aerosol de inhalación, aerosol nasal o gotas ópticas, no son buenas soluciones, pero si pueden resultar necesarios al no poder apartarse de la exposición al alérgeno animal.

La inmunoterapia también llamada vacunación antialérgica (allergivaksinasjon), donde se inyecta alérgenos de perro o de gato en la piel – puede tener un efecto paliativo a largo plazo (vea los folletos Información útil sobre la vacunación antialérgica).

Prevención / protección

Si se tiene una alergia determinada a un animal de pelaje, el primer consejo de prevención es no adquirir un animal de compañía. Si una persona pertenece al grupo expuesto a riesgo, o sea, en caso de que haya alergia en la familia, es aconsejable no tener un perro o un gato. También es importante limpiar correctamente la vivienda para deshacerse de los alérgenos animales que hayan podido entrar en la casa por el aire, la ropa y los pelos.

El gato difunde cantidades relativamente importantes de los alérgenos más pegajosos y agresivos, por lo tanto, se notará una mejoría inmediata al quitar el gato de la vivienda, pero se tardará unos 12 a 16 semanas para que el nivel de alérgenos logre disminuir hasta por debajo del nivel que normalmente puede provocar un brote de alergia, aunque se limpie la vivienda completamente y rotundamente. Sin embargo, al implementar medidas aún más completas de limpieza incluso eliminando alfombras, tapices y muebles, así como limpiando pisos y paredes, se conseguirá eliminar más rápidamente los alergenos.

Resulta difícil evitar completamente los alérgenos de animales de compañía, porque los pelos de animal se pegan a la ropa y se ubican frecuentemente en escuelas, parvularios así como en los transportes públicos.Al tener alumnos con alergia a los animales, los empleados de los parvularios y los profesores deberían solicitar a los padres de los otros alumnos, vestir a sus niños con ropa que no haya estado en contacto con animales. También es imprescindible colgar la ropa al exterior, en los corredores, o sea, no ponerlos en las salas de clase. En escuelas y parvularios también se debería mantener vigente una prohibición general a gatos y perros.

¿Cómo se baña el gato?

Se han recomendado diversos tipos de productos de limpieza, que pueden ponerse sobre el animal (por ejemplo PetalCleanse), y especialmente en gatos, como remedios a este tipo de alergias. Al humedecer el pelaje del animal con un líquido, puede que los alérgenos sean encapsulados, disminuyendo la cantidad de alérgenos difundidos por el animal. La cantidad de alérgenos del pelaje de un gato, se puede reducir, simplemente, bañando y limpiado el animal. Pero no se debe usar como remedio para la alergia a los animales. En el mejor de los casos, el producto de limpieza ayudará momentáneamente y aliviará a los que padecen alergias leves. Aunque se bañe el gato, continuarán trabajando los alérgenos en el polvo doméstico. Por otra parte, bañar un animal demasiadas veces puede parecer como un acoso o tortura en el animal.

¿Pueden los animales favorecer al asma y la alergia?

Los resultados de encuestas recientes indican que el hecho de tener animales domésticos a temprana edad, especialmente antes de los 18 meses, puede prevenir el desarrollo de asma y alergia. Esos resultados logran explicarse en parte, porque los niños pueden desarrollar una tolerancia al alérgeno animal y porque el animal aporta diferentes tipos de bacterias que contribuyen al fortalecimiento del sistema inmunológico. No obstante, hasta ahora no se puede decir que los resultados son concluyentes y es fundamental realizar más investigaciones en este ámbito antes que se pueda recomendar conseguirse animales de compañía con el fin de prevenir el asma y la alergia.

Una persona al desarrollar alergia, por ejemplo a perros o gatos, el mejor consejo preventivo es simplemente, evitar el contacto con animales de la especie en cuestión. Si se adquiere un animal doméstico antes del nacimiento de un niño y se teme que el niño pueda sufrir de alergias porque hay alergias en la familia, queda a criterio de cada uno determinar si se debe conservar el animal. Todos sabemos que puede resultar difícil, especialmente para los niños, desprenderse de una mascota, y los padres deben determinar si corren el riesgo que el niño desarrolle alergia a los animales o bien se deshacen del animal conscientes de la pena que esto puede causar. Si fuera necesario se puede contactar la Asociación de Adopción de Animales - FOD (Foreningen for omplassering av dyr).

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