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Foto: colurbox.com

Información útil sobre la alergia a la leche (melk)

Dato publisert: 21/04/2007 Sist oppdatert: 03/07/2007nb

La alergia a la proteína de la leche de vaca

Al tener alergia a la leche de vaca, el sistema inmunológico del cuerpo reacciona frente a las proteínas de la leche produciendo anticuerpos (IgE – inmunoglobulina E), activando células inflamatorias o también, puede haber una combinación de éstas. Cada vez que una persona alérgica consume alimentos que contienen proteínas de la leche, el sistema inmunológico reacciona secretando mediadores, como por ejemplo histamina o bien hay una reacción inflamatoria mediada por células T. La histamina se secreta en diferentes partes del cuerpo produciendo síntomas como diarrea, vómito, dolores de estómago o erupciones cutáneas (urticaria, eczema).

Hay más de 25 diferentes proteínas que pueden producir reacciones alérgicas a la leche. Hay quienes son alérgicos a sólo una de ellas, pero una gran mayoría es alérgica a varias proteínas. La leche que proviene de otros mamíferos, como la cabra, el caballo o el búfalo contienen varias de las mismas proteínas, por lo que los alérgicos a la leche de vaca también deben evitar la leche de estos mamíferos. Sin embargo, hay personas que la consumen sin problemas. Contra la leche materna no es posible desarrollar alergia, aunque si la madre incluye la leche de vaca en su dieta, la proteína de ésta podría transmitirse al niño a través de ella y de esta forma sensibilizarlo produciendo algún malestar en el él.

Síntomas

Los síntomas que pueden producirse en caso de alergia a la leche, son diferentes en cada persona. Para algunos, pueden ser leves y sin peligro, pero para otros es suficiente una pequeña cantidad para que haya una reacción alérgica severa. Las molestias al sistema digestivo (estómago e intestinos) son bastante comunes. La picazón en la boca y la garganta, así como las membranas mucosas inflamadas y dificultades respiratorias no son tan habituales, pero se dan, especialmente en niños pequeños. Reaparición de eczema y urticaria son los síntomas más habituales en niños.

Frecuencia

La alergia a la leche es la más común de las alergias en niños pequeños, debido a que es un alimento que se introduce tempranamente en la dieta del bebé. Aproximadamente 2 a 5 % de los bebés noruegos (0 a 3 años) tienen esta alergia. Los niños normalmente desarrollan la tolerancia rápidamente. Algunos de ellos, superan la alergia al medio año y otra mayoría, antes de cumplir los 3 años.

Hay quienes tienen la alergia toda su vida. No hay cifras de la frecuencia en jóvenes y adultos, pero se evalúa que está por debajo del 1% de la población.

Diagnosis

Para comprobar si una persona tiene la alergia a la leche, el médico evaluará la historia clínica del paciente y tomará pruebas de sangre para el análisis de anticuerpos (IgE) y procederá a un análisis por la prueba de Pirquet. En caso que existiera alergia a la leche, ésta debe ser eliminada de la dieta durante un tiempo y luego ser reintroducida. A los niños que no han ingerido leche durante un tiempo, producto de su alergia, se les introduce la leche de vaca en forma controlada, para saber si han superado la alergia.

¿Con qué productos se puede reemplazar la leche?

Bebidas: Se debe dar un sucedáneo de leche especialmente adaptado para los niños alérgicos (por ejemplo: Soya-Semp, ProSobee, Profylac, Nutramigen, Pepdite). Este sustituto se entrega en farmacias y se consigue en forma gratuita con una receta médica azul (blå resept). Los jóvenes y los adultos, también pueden consumir bebidas parecidas a la leche, como la leche de arroz, la leche de avena, la leche de soja, etc. Tanto la leche de arroz como la de avena pueden utilizarse para cocinar. Se recomienda encontrar sustitutos para los jugos y las gaseosas, que se consumen como acompañante de comidas o para refrescarse.

Para cocinar: Los sucedáneos de leche vendidas en la farmacia se pueden utilizar en las mayoría de las recetas de cocina. Según la receta se puede utilizar: extracto de manzana, agua, leche de arroz, de soja, de coco o de avena.

Otros productos a base de leche: El queso, la margarina, la mantequilla, el yogur, la crema, el helado o la crema agria (rømme) tampoco se deben utilizar. Sin embargo, pueden ser sustituidos, como la margarina sin leche u otros productos a bases de soja, girasol u otras materias primas de origen vegetal.

Nutrientes: La leche es una buena fuente de vitaminas B, calcio, proteínas y de energía. Al no consumir leche, conviene agregar a la dieta de una persona una cantidad de calcio. La dieta debe ser equilibrada, de manera que contenga suficiente energía y nutrientes. Al suprimir la leche de la dieta de los niños pequeños, se deben añadir otros tipos de grasas y  proteínas en su alimentación.

¿Dónde se encuentra la proteína de la leche?

Hay muchos alimentos prefabricados industriales y semi-industriales que contienen leche como parte de sus ingredientes. Por lo tanto, es imprescindible leer en el envase la declaración de ingredientes al comprar comestibles. A continuación hay una lista de denominaciones que se utilizan el la declaración de contenido y que significan que se ha incorporado proteína de leche en el producto: Crème fraiche (nata), fløte (nata), is (helado), kasein, kaseinat, kesam, laktalbumin, margarin (margarina), myse (suero de leche), mysepulver (suero en pólvora), ost (queso), ostepulver (queso en pólvora), rømme (crema agria), smør (mantequilla), yoghurt (yogurt), yoghurtpulver (yogurt en pólvora).

Si un producto cualquiera contiene leche entre sus ingredientes, debe estar claramente especificado en el envase. La mantequilla de cacao (kakaosmør) no tiene nada que ver con la mantequilla normal y se puede utilizar tranquilamente.

Otras reacciones a la leche

Hay muchas personas que dicen no tolerar la leche. Estas reacciones a la leche se llaman intolerancia a la proteína de leche de vaca e intolerancia a la lactosa.

Intolerancia a la proteína de leche de vaca, es una denominación empleada cuando se consigue comprobar la alergia mediante un análisis en un laboratorio, pero también se puede averiguar al consumir alimentos que contenga la proteína de la leche. A menudo, la leche puede ser tolerada en pequeñas cantidades y  las reacciones alérgicas solo brotan después de un tiempo y habitualmente no son tan graves como en el caso de la alergia.

Intolerancia a la lactosa es la hipersensibilidad al azúcar (glucosa) de la leche. La membrana mucosa del intestino tiene una capacidad limitada para disolver la lactosa en razón de la baja concentración de la enzima lactase responsable de esta degradación metabólica. La intolerancia a la lactosa es molesta, pero sin peligro. Muchos de los pacientes toleran pequeñas cantidades de leche, por lo que en la dieta se incluyen quesos amarillos, leche con lactosa reducida y, a menudo, una pequeña cantidad de productos lecheros acidulados. Se deben evitar la leche dulce y el queso marrón noruego (Brunost).