¿Qué son los aditivos?
Se trata de una sustancia que se agrega a los alimentos para mejorar la conservación, sustituir la azúcar, procurar un gusto, una consistencia o color específicos. Los aditivos siempre se declaran, a veces indicados por su nombre respectivo y/o con su código europeo (código E).
Se distinguen los aditivos en cuatro grupos principales: productos de conservación, antioxidantes, acrecentadores de consistencia y sustancias colorantes. Todos tienen su precisa aplicación. Los conservantes (números E del 200 al 299) y los antioxidantes (E300 – 399) se añaden para incrementar la conservación y prevenir el crecimiento de bacterias, hongos y levadura. Los colorantes (códigos E del 100 al 199) son para conseguir que el alimento, el color preferido y los acrecentadores de consistencia, o espesantes (E 400 – 499), contengan un espesor idóneo. Los otros aditivos son los edulcorantes (códigos E a partir de 950).
¿Qué reacciones pueden ocasionar la hipersensibilidad contra aditivos?
No es habitual reaccionar a aditivos, pero se sabe que algunos pueden ocasionar reacciones de hipersensibilidad en algunas personas. Estas reacciones se deben a hipersensibilidad no alérgica (que no es alergia) y la cantidad ingerida tiene gran importancia.
Los síntomas pueden consistir en comezón, urticaria, crisis de asma, irritación cutánea con comezón especialmente alrededor de la boca así como malestares del estómago / intestinos. Otras reacciones pueden ser sonrojo temporal, enardecimiento facial, así como migraña.
¿Contra que aditivos se puede reaccionar?
Parece que ciertos asmáticos reaccionan contra los conservantes dióxido sulfúrico y sulfitos (E220 – 227), cuando se encuentran en grandes cantidades en los alimentos. Otro conservante: el ácido benzoico y sus compuestos (E210, E211-213, E214-219), pueden ocasionar reacciones de misma manera que ciertos colorantes. Los ácidos benzoicos (E210-213) son los conservantes más aprovechados en Noruega y se encuentran en pequeñas proporciones en estado natural en bayas y frutas, pero la sustancia se sintetiza industrialmente y se agrega, entre otros en refrescos “ligeros” edulcorados. Si el refresco contiene la proporción máxima autorizada de ácido benzoico, alcanzará una persona de 60 kilos su cantidad máxima de ingestión (en noruego ADI-verdien: anbefalt daglig inntak) de ácido benzoico al beberse dos litros de este tipo de refrescante. Existen descripciones de hipersensibilidad contra el ácido benzoico.
Los azocolorantes que son un grupo de sustancias sintéticas con los códigos E102, E112, E110, E122-124 y E151, se han considerado los que más a menudo han producido reacciones de hipersensibilidad. Sin embargo, se ha demostrado que los colorantes naturales pueden ocasionar reacciones de hipersensibilidad. Ciertos antioxidantes BHA, E320 y BHT, E320 así como el glutamato (E620) y sus compuestos E621-623 que se utilizan para saborear productos a base de carne y pescado pueden en ciertos casos producir reacciones. Lo mismo se puede decir de edulcorantes como por ejemplo sorbitol (E420), xylitol (E967), isomalt (E953), mannitol (E421), laktitol (E966) y maltitol (E965i). Estas sustancias procuran el mismo grado de azucarado que el propio azúcar, se utilizan en cantidades casi idénticas y contienen aproximadamente la misma energía. Con los edulcorantes de sustitución al azúcar, por ejemplo en bebidas refrescantes, se consigue menos aumento de peso corporal. Una ingestión elevada puede tener un efecto laxativo. El espesante polidextrosa puede ocasionar diarreas y dolores de estomago en ciertos pacientes, aunque sea en pequeñas dosis. Si un alimento contiene más del 10% de estos edulcorantes se debe indicar en el envase la mención “uso exagerado puede ocasionar efecto laxante” ("Overdreven bruk kan ha avførende virkning" en noruego).
¿Quién suele desarrollar hipersensibilidad contra aditivos?
La hipersensibilidad contra aditivos es más frecuente en personas con atopia (atópicos). La reacción depende normalmente de la dosis, es decir, depende de la cantidad de sustancia generadora que se ingiera.
¿Hay tratamiento contra hipersensibilidad contra aditivos?
El tratamiento consiste, sencillamente en eliminar los alimentos que contienen los aditivos que no se toleran de la dieta.
¿Dónde se encuentran estos aditivos?
Sirope/jarabe, mermelada y confitura contienen conservantes. Salsas, sopas y muchas vinagretas contienen conservantes y también espesantes. Bombones, dulces y bebidas refrescantes contienen colorantes, conservantes y edulcorantes sintéticos. Muchos de los aditivos se encuentran en estado natural (por ejemplo hay ácido benzoico en los mirtillos, en arándanos y en la mora ártica (multer en noruego), y naturalmente en los alimentos, como por ejemplo el color de la remolacha, la cera de abejas, el ácido cítrico y la pectina. Pero los demás aditivos se sintetizan industrialmente, incluso las sustancias que existen en la naturaleza. Existen normas en cuanto a la presencia de residuos de plantas y de ciertos productos químicos en los aditivos procedentes del proceso de producción. No es así que las sustancias sintéticas sean más “peligrosas” que las sustancias naturales.
¿Cómo se deben declarar los aditivos en los productos?
Se deben declarar todos los aditivos bien en la etiqueta como en el producto a granel. Los aditivos así como otros ingredientes se deben indicar en orden decreciente o según peso. Los aditivos se deben además indicar con su clasificación, para conocer la función que tiene el aditivo en el producto, su nombre específico o código E.
Alimentos para bebés
Los alimentos comercializados a bebés, lo que quiere decir niños menores de 3 años, se clasifican como alimentos para bebés y estos alimentos solo pueden contener los aditivos necesarios para su producción. Colorantes, edulcorantes, conservantes y antioxidantes no se autorizan en estos productos.
¿Pueden los aditivos producir hiperactividad?
De vez en cuando se les culpa a los aditivos de provocar hiperactividad en los niños, pero hoy en día no se sabe lo suficiente sobre las causas de las reacciones hipersensibles o de la hiperactividad como para decir que sean los aditivos los causantes. Hasta hoy día no se ha documentado o evidenciado tal relación.
La hiperactividad también se relaciona a una alta ingestión de azúcar, pero eso tampoco esta científicamente documentado. Son los bombones y dulces, los que suelen contener colorantes en cantidades más elevadas y queda, por lo tanto difícil determinar si es el azúcar o los colorantes los que producen el efecto. Un consejo práctico sería en este caso eliminar estos productos de la dieta.
Los aditivos y los bebés
Alimentos comercializados con destino a bebés, lo que quiere decir niños menores de 3 años, se clasifican como alimentos para bebés y estos alimentos solo pueden contener los aditivos necesarios para su producción. Colorantes, edulcorantes, conservantes y antioxidantes no se autorizan en estos productos.
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