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Información útil sobre el asma y el frío (astma og kulde)

Dato publisert: 04/07/2007 Sist oppdatert: 04/07/2007nb

El tiempo frío perjudica a las personas que padecen de asma y que tienen problemas en las vías respiratorias, aunque con una buena medida preventiva, una medicación correcta y una protección adecuada contra el frío, los asmáticos pueden enfrentar al aire libre el frío invernal. Sin embargo, no siempre el frío es el problema más grande, la contaminación medioambiental por partículas a causa del tiempo helado, especialmente en ciudades y pueblos, suele empeorar el asma. Los continuos resfríos durante el invierno también contribuyen al incremento de los malestares. El asma es una enfermedad que se presenta en varias formas, pero una de las más características se da con las bajas temperaturas. Por lo anterior, las personas deben tener cuidado si van a hacer ejercicios cuando hace mucho frío (<-10° C).

¿Qué ocurre?


La razón del empeoramiento de muchos asmáticos al inspirar aire frío, es por tener vías respiratorias hipersensibles y no por alergia al frío. La inhalación de aire frío conduce indirectamente a la sequedad de las vías respiratorias y a raíz de esto se contraen. Cuando hace mucho frío es más complicado respirar por la nariz. Para los asmáticos la respiración bucal comprime las vías respiratorias, porque el aire no logra calentarse antes de alcanzar las mismas.

La nariz siempre tiene un papel fundamental para la protección de las vías respiratorias del aire contaminado o sin tratamiento y se ha podido averiguar que la naturaleza de la nariz influye sobre la capacidad de respirar por ella. Los esquimales viven en un clima especialmente frío (en Groenlandia) y estudios han podido demostrar que ellos tienen cavidades nasales más grandes que muchos otros grupos étnicos.

El frío y el entrenamiento


Es importante estar consciente que el ejercicio o entrenamiento físico muy intenso a baja temperatura, puede empeorar el asma en caso de una protección insuficiente. El asma de esfuerzo puede ser causada, indirectamente, por el entrenamiento duro en un clima muy frío, porque implica una inhalación directa demasiado importante de aire helado en las vías respiratorias. Los problemas con el asma de esfuerzo aparecen a menudo durante el entrenamiento duro o competiciones deportivas en temperaturas más bajas que -15° C.

También las vías respiratorias normales pueden, hasta un cierto grado, reaccionar al esfuerzo físico estando al frío, esto sucede tanto en animales como en seres humanos. Se han realizado pruebas de tejidos, provenientes de las vías respiratorias de perros de trineo, que han participado en competiciones de arrastre en Alaska y han demostrado varios grados de reacciones infecciosas y ha pasado algo similar con los esquiadores de fondo cuando participan en competiciones en un clima con bajas temperaturas.

Sin embargo, es importante recordar que la actividad física mejora el estado físico y asimismo la capacidad de dominar el asma. Los asmáticos pueden participar en actividades de manera regular y con tiempo helado, para ello deben protegerse la nariz y la boca contra el frío y administrarse una adecuada cantidad de fármacos preventivos. Se debe adaptar individualmente el entrenamiento. Generalmente los asmáticos no deberían practicar actividad física en temperaturas más bajas que -5° C.

¡El asma del frío no es lo mismo que alergia al frío!


La alergia al frío es una picazón que aparece al exponerse al frío, especialmente al agua fría. La urticaria a consecuencia del frío o del agua fría, puede conllevar a reacciones graves como hinchazones en grandes áreas del cuerpo. La alergia al frío puede ser la causa de un choque alérgico y suele brotar al bañarse en agua muy fría.

El frío y la contaminación medioambiental por partículas


Durante días fríos con poco viento y mucho tráfico de vehículos en ciudades y pueblos, ocurre un incremento en las concentraciones de gases y de partículas en el aire. El dióxido de nitrógeno (NO2), proveniente de los motores de combustión interna (vehículos viejos), puede contribuir al aumento de la contaminación del aire. Los asmáticos pueden reaccionar al NO2 con disminución de la función pulmonar. En Noruega se cree que los gases provenientes de los motores diesel, son los que contribuyen con el aumento en la contaminación del aire exterior. Junto al tráfico vial, también se piensa que la calefacción por combustión a leña durante los días fríos, puede ser una causa considerable de contaminación ambiental, debido al humo que se levanta. Pero, la contaminación más importante proviene de las viejas estufas a leña. El polvo ambiental puede producir un brote alérgico sobretodo en las personas que sufren de padecimientos crónicos en las vías respiratorias.

Protección y prevención


La mascara calentadora “Jonas” de la Asociación noruega contra asma y alergia
(Norges Astma- og Allergiforbund) pretende ser una buena protección contra el aire frío y seco, y está indicado para los asmáticos que presienten un empeoramiento de su condición en climas fríos. La mascara “Jonas” entrega una buena protección en caso de entrenamiento a bajas temperaturas. Por otra parte, la gorra, el cuello vuelto o la bufanda con malla procuran el calentamiento del aire antes de ser inhalado en los pulmones. Asimismo se reducen los problemas para los asmáticos y para otros que se les hace difícil respirar por la nariz con tiempo frío y que más encima les duele. La Seguridad Social (Folketrygden) puede otorgar una subvención, con la condición que esta máscara calentadora sea recomendada por un especialista de medicina interna o pulmonar. Leer el folleto correspondiente, contactando a NAAF o visitando a nuestras páginas Web.
 
Para las molestias del asma del frío existen fármacos de prevención (Bricanyl o bien Ventoline) que producen una expansión de las vías respiratorias y asimismo reducen las molestias. Los asmáticos no deben angustiarse demasiado si llegasen a presentar algún síntoma en temperaturas hasta los -15° C. Lo importante es protegerse adecuadamente y consumir los fármacos adecuados. Cabe destacar, que la enfermedad del asma es diferente en cada individuo hasta con una gran variedad en la evolución de su condición, así es que ciertos pacientes encontrarán problemas respiratorios a partir de unos pocos grados bajo cero. Es imprescindible conocer su propia enfermedad y de tener en cuenta sus propias reacciones.

También es importante recordar que los ancianos, los enfermos y los niños son más vulnerables al aire muy frío que otras personas. Los niños pequeños no tienen la misma capacidad de advertir los molestos síntomas producidos por el asma. Un frío muy intenso puede por lo tanto conllevar otras consecuencias negativas para la salud, por ejemplo congelaciones. La piel queda por supuesto especialmente expuesta al frío en casos de viento fuerte y de humedad.